sábado, 19 de enero de 2013

Falling out of love is hard but falling for betrayal is worse

Últimamente vivo rodeada de un mundo de azúcar. Y no lo digo precisamente por mí, si no por todo el mundo que me rodea. El que más y el que menos está lleno de esas famosas mariposas en el estómago que hace tener una sonrisa inevitable todo el día. Esto aparte de hacerme recordar viejos fantasmas del pasado, también me ha hecho recordar aquello que dijo hace tiempo Jonh Lennon:

"Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en la vida merece cargar en las espaldas, la responsabilidad de completar lo que nos falta."

Y es cierto, estar enamorados, querer a alguien y ser correspondido es una de las sensaciones más maravillosas que existen, una de las pocas en esta vida me atrevería a decir.Pero, de verdad ¿necesitamos a alguien a nuestro lado? ¿Soportar el peso?. Porque cuando las cosas van bien toda está perfecto y ni siquiera nos paramos a pesar en que algo malo puede venir detrás. No pensamos en las lágrimas, ni lo que nos va a costar superarlo, ni el silencio a gritos que hay después de una ruptura. No pensamos en nada de eso, estamos simplemente cegados por las miles de mariposas que revolotean en nuestro estómago. Y ese es el primer gran error que cometemos, no ver que lo mas probable es que algo malo pase después de que esas mariposas vuelen. Quizás tenga una visión demasiado catastrofista y pesimista del amor, pero ¿cómo no tenerla al ver que lo das todo y simplemente no funciona? Y acaba por hundirte y acabas llegando a la conclusión de que el amor no existe, que a lo que llamamos hoy amor simplemente es la expresión del terror a morir solo, nada más.

Suena: James Arthur- Impossible http://www.youtube.com/watch?v=lJqbaGloVxg

No hay comentarios:

Publicar un comentario